Sala Cuna y Jardín Infantil “Lautaro”: Educación inicial de excelencia con acento en valores

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Formar personas íntegras desde los primeros años es el objetivo fundamental que motiva el trabajo de la Sala Cuna y Jardín Infantil “Lautaro”, uno de los establecimientos preescolares de Nacimiento que pertenecen a la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) y que administra la municipalidad -Vía Transferencia de Fondos (VTF)- a través del DAEM.

Así lo consigna su Proyecto Educativo Institucional (PEI), orientado a entregar un “aprendizaje de calidad basado en el buen trato y estilos de vida saludables hacia cada niño y niña, con valores sólidos fundados en la igualdad de oportunidades, incluyendo a toda la diversidad cultural de la comuna, con características propias e individuales”.

Esa es la misión que guía el accionar del establecimiento hace ya 9 años, cuando comienza a funcionar oficialmente en calle La Frontera 740 de la Población Lautaro, prestando un servicio gratuito y de excelencia que beneficia directamente al sector circundante pero que hoy está dirigido a todas las familias nacimentanas que lo requieran.

En la actualidad, tiene capacidad para 72 niños y niñas de 84 días de nacidos a 3 años y 11 meses, los cuales son distribuidos en sala cuna menor, sala cuna mayor y nivel medio para atenderlos de una manera óptima de acuerdo a su edad, de marzo a enero del año siguiente y de lunes a viernes, en horario habitual de 8:30 a 16:30 y de 7:45 a 17:30 horas en el caso de madres y apoderadas que trabajan.

Para cumplir su gran tarea formativa, la institución cuenta con las educadoras de párvulos Lidia Contreras, como directora, y Gloria Gutiérrez, encargada del jardín infantil, además de otra profesional de la misma área, 8 técnicos en educación parvularia, 2 auxiliares de servicio y también 2 manipuladoras de alimentos.

A su vez, dispone de amplias y variadas dependencias, destacando entre ellas una sala de lactancia y mudadores para los más pequeños; espacios de actividades lectivas, lúdicas, físicas, audiovisuales y de alimentación, y una Sala de Uso Múltiple (SUM) destinada a talleres y reuniones, todas instalaciones con su correspondiente implementación, equipamiento y calefacción, aparte del patio techado que los mayores empiezan a disfrutar en esta época.

ACENTO EN VALORES

A ello se suma un reglamento interno de funcionamiento y de convivencia, y un plan de emergencia, instrumentos de gestión incorporados igualmente a una política institucional que apunta, en esencia, a promover el buen trato y generar entornos favorables para el desarrollo integral de los párvulos.

En este sentido, la directora del establecimiento, Lidia Contreras, subraya el acento que han puesto en dos valores elementales: el respeto y la responsabilidad, definidos en conjunto con los padres y apoderados como base de la educación inicial para los niños y niñas a quienes atienden, de manera que ellos aprendan desde temprana edad “a respetar a sus pares y adultos, y a asumir las consecuencias de sus actos”.

Los lineamientos de trabajo internos se complementan mediante acciones realizadas con diversas entidades e instancias de apoyo, tales como la Red Chile Crece Contigo, dedicada a la protección de la infancia a nivel nacional; la Sala de Estimulación del Hospital de Nacimiento, para derivar a niños y niñas con problemas de lenguaje o psicomotricidad, y las juntas de vecinos “Nueva Vida” y “Entre Ríos”, con las que se refuerza la colaboración e integración social.

De igual forma, se han establecido alianzas de cooperación con el Centro Comunitario de Salud Familiar (Cecosf) “Lautaro”, al que se recurre por ayuda de nutricionista, kinesiólogo, fonoaudiólogo y otros profesionales; el Programa Vida Chile, abocado al fomento de estilos de vida saludable; la Oficina de Protección de Derechos (OPD) de la Infancia y Adolescencia, ante posibles situaciones de vulnerabilidad, y el Proyecto “Creciendo Juntos” de la Fundación CMPC, además de la Escuela “Toqui Lautaro”, Carabineros y Bomberos.

Todos estos componentes forman parte de un servicio que es reconocido principalmente por los padres y apoderados del establecimiento, tal cual lo confirma Johana Soto, madre de la pequeña Belén, de 2 años y 10 meses: “El trabajo de las tías aquí es increíble, porque mi hija tiene algunos problemas de lenguaje y a mí se me complica harto a veces atenderla, pero ellas me han apoyado mucho, son muy atentas y le han enseñado a hablar, a relacionarse con los demás y a ser más independiente, así como lo hicieron antes con mi hijo Isaac”.

Muy positiva también ha sido la experiencia de Ingrid Muñoz, cuyo hijo, Franco, está próximo a egresar del jardín: “Él ha estado acá desde la sala cuna y nunca he tenido un problema. Al contrario, han sido un gran apoyo para mí y para mi hijo. Hay gente que piensa que esto se trata solamente de venir a dejar a los niños, pero en realidad se hace un trabajo entre mamás y tías, porque, así como yo trato de hacer lo que más puedo por mi hijo, ellas también hacen lo mejor. Y sin duda ha aprendido muchas cosas, las cuales refuerzo con él en la casa”.

Dentro de su planificación para el presente año, la Sala Cuna y Jardín Infantil “Lautaro” ha dado inicio a su Proceso de Admisión 2018 los primeros días de octubre, invitando a las familias de la comuna a acudir a sus instalaciones en la dirección señalada o llamar al teléfono 2542324. Para postular, indica la institución, se debe presentar certificado de nacimiento, carné de Control de Niño Sano y ficha del Registro Social de Hogares, aunque este último no es un requisito indispensable.